Cuando no tienes nada, no tienes ningun miedo, Pero cuando tienes un motivo por el que sonreir cada mañana y puedes perderlo, empiezas a tener miedo hasta de tu sombra...
P.
Sólo la casualidad puede aparecer ante nosotros como un mensaje, sólo la casualidad nos habla. En ocasiones hace falta que ocurran varias casualidades, aparentemente improbables, para que suceda algo que cambie nuestras vidas