Ya van dos navidades que ni Papa Noel ni los Reyes Magos me traen a mi casa lo que quiero en estas fechas a TI...
P.
Sólo la casualidad puede aparecer ante nosotros como un mensaje, sólo la casualidad nos habla. En ocasiones hace falta que ocurran varias casualidades, aparentemente improbables, para que suceda algo que cambie nuestras vidas
Ya van dos navidades que ni Papa Noel ni los Reyes Magos me traen a mi casa lo que quiero en estas fechas a TI...
P.
Hace tiempo que me fijo que besas tu crucifijo si algo hay malo en las noticias, y que te muerdes el labio inferior cuando el galán se besa en la protagonista. Que le suspiras al cielo como pidiendo un deseo cuando empieza a atardecer. Y que te haces autofotos colocando los morritos como si fueras un pez. Hace tiempo que te observo, un día más del que te quiero mujer.
P.