Ya van dos navidades que ni Papa Noel ni los Reyes Magos me traen a mi casa lo que quiero en estas fechas a TI...
P.
Sólo la casualidad puede aparecer ante nosotros como un mensaje, sólo la casualidad nos habla. En ocasiones hace falta que ocurran varias casualidades, aparentemente improbables, para que suceda algo que cambie nuestras vidas
Ya van dos navidades que ni Papa Noel ni los Reyes Magos me traen a mi casa lo que quiero en estas fechas a TI...
P.
Hace tiempo que me fijo que besas tu crucifijo si algo hay malo en las noticias, y que te muerdes el labio inferior cuando el galán se besa en la protagonista. Que le suspiras al cielo como pidiendo un deseo cuando empieza a atardecer. Y que te haces autofotos colocando los morritos como si fueras un pez. Hace tiempo que te observo, un día más del que te quiero mujer.
P.
Así que alégrate, lo has conseguido,los días sin ti serian precipicios,no hay manera humana de escapar...
P.
Otra vez mas te cambia la vida con una simple llamada de telefono y destrozan todos tus planes para hacer otros totalmente distintos de los que tu querias en fin... Asi es la vida
P.
"Puede que sea un poco rara. Un día me verás llorando por los suelos, y al siguiente dando saltos de alegría en lo más alto. Por las mañanas puedo ser la más odiosa que conozcas y por las tardes la más encantadora. Mis sonrisas te pueden embobar, pero tengo miradas que espantan. Habrá días que estaré 24 h contigo, abrazándote, agobiándote, haciéndote reír. Otros, sin embargo, notarás que no estoy aquí, que nada me incumbe y nadie tiene que ver conmigo, esos días te aconsejo que no te esfuerces ni en tocarme. Con el tiempo verás que soy de extremos, que conmigo es blanco o negro, que el gris para mí no existe: o te quiero o te odio, o algo me gusta o no puedo ni verlo, o me da igual todo o todo me influye. También te darás cuenta de que me doy entera a todo, que las cosas, cuando decido hacerlas, las hago dando todo de mi, dejando en ellas sudor y lágrimas. Que cuando lloro, lloro hasta soltar la última lágrima, que cuando río, se me sale toda la fuerza en cada carcajada, que cuando me enfado, lo hago con toda mi energía, que cuando grito, me dejo la garganta y que cuando beso, lo hago como si fuera la última vez. Pero no te preocupes, cuando me vaya ya me conocerás lo suficiente y sabrás qué hacer para que vuelva... sino lo sabes todavía."C.

