Pues sí, ya ha pasado un año. Un año, o lo que es lo mismo, 365 días. Se
dice pronto pero si te paras a pensarlo, ¿eres consciente de la cantidad de
cosas que te pueden pasar o que puedes hacer en 365 días? Increíble. Total y
absolutamente increíble. Volvamos hacia atrás por un momento. Sí, ya sabes, como en las películas. Salgamos
del presente y vayamos retrocediendo… Hasta llegar al origen, al principio, a
aquellos primeros días…
Hemos cambiado, eh? Parece como si la foto fuera de hace 3 o
4 años. Y es que, como ya he dicho, 365 días dan para mucho. Te da tiempo a
pasar buenos momentos y otros no tan buenos, como es lógico. Momentos de reír,
momentos de llorar, momentos de aburrimiento, momentos de agobio, momentos
especiales, momentos incómodos… pero al fin y al cabo, momentos. Experiencias que forman parte de nuestra historia, ésa que sólo tu yo yo entendemos y conocemos como buenos protagonistas. Creo que no necesito decirte nada, porque ya lo sabes todo, y porque ya sabes que estas cosas prefiero que queden entre los dos. Simplemente darte las gracias por haber querido compartir conmigo estos 365 días, cifra que espero siga aumentando. Porque pase lo que pase, y sea cual sea el obstáculo a superar (llámese "distancia", "trabajo", "exámenes" o simplemente "nazis"), SIEMPRE merecerá la pena hacer todo lo posible porque esto siga. Gracias, por todo y por tanto.
att: "La Kuki"
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